Emprender un cambio: La revolución de la alimentación consciente

14/09/2021

Los proyectos de gastronomía sustentable conquistan cada vez a más comensales exigentes que apoyan los emprendimientos amigables con el medioambiente y con la salud. Emprendedoras y emprendedoras de este rubro le contaron a Uruguay Emprendedor cómo ha sido su experiencia al desarrollar este tipo de propuesta, cómo surgió el interés, qué productos ofrecen y cómo ha sido sostener el emprendimiento durante la emergencia sanitaria.

La gastronomía sustentable busca promocionar la diversidad natural y cultural del planeta, con el uso de un modelo gastronómico que fomente e impulse el consumo de alimentos de forma responsable con el medio ambiente, así define la Organización de las Naciones Unidas este modelo que llegó para quedarse.

El dulce de leche de la infancia

El Silente surgió en el año 2017 como un emprendimiento dedicado a la elaboración tradicional y consciente de productos lácteos orgánicos. El producto estrella es el dulce de leche de campo, elaborado a partir de un sistema de lechería orgánica y de buen trato del animal. El creador de este emprendimiento, Gonzalo Araujo, contó cómo surgió la propuesta de El Silente: «Yo soy cocinero, tenía un restaurante a puertas cerradas en la chacra, hacía muchas cosas caseras, mi eje era volver a las comidas de campo y se me ocurrió hacer el dulce de leche. Una vecina del campo, Elvira, me enseñó a hacer dulce de leche casero y me di cuenta de que no tenía nada que ver con el dulce de leche industrial y me surgieron ganas de difundirlo para que no se pierda, que la receta y el sabor original perdure». Las primeras épocas elaboraba el dulce de leche en su cocina, con dos cacerolas y con el paso del tiempo accedieron a un espacio más grande y, posteriormente, vieron la necesidad de tener un tambo propio. «Siempre estuvimos abocados a lo orgánico y lo sustentable y no podíamos comprar leche orgánica, entonces tuvimos que producir nuestra propia leche orgánica, así surgió el tambo». Araujo contó que para desarrollar el proyecto del tambo, se asoció con un amigo de toda la vida que estuvo trabajando con tambos en Nueva Zelanda y contaba con experiencia en el rubro.

Explicó también que la chacra donde se desarrolla el proyecto es de su familia y lo que  posibilitó la construcción del tambo y la compra de las primeras vacas fue haber ganado el Fondo Semilla de ANDE. Actualmente, el emprendimiento involucra a cinco personas, cuatro que trabajan full time y una persona en modalidad free lance.

Con respecto al diferencial del proyecto, detalló que lo que se siembra para alimentar a las vacas es todo orgánico, que no se usan pesticidas ni fertilizantes en el campo y  que mantienen un buen trato del animal, procurando que esté siempre en buenas condiciones, que tenga agua, sombra, entre otras cosas.

Sobre el caudal de producción, Araujo contó que actualmente elaboran unos dos mil frascos por mes. «Estamos produciendo solo dulce de leche, pero la idea es hacer más productos lácteos orgánicos. Empezamos a experimentar con algunos quesos».

Según el productor, los productos de El Silente pueden encontrarse en casi todo el país en varios puntos de venta, en la góndola de Sembrando, en tres locales del Disco y mediante compra directa por la web o por whatsapp. «No queremos industrializarnos para mantener la calidad».

En relación con los desafíos que implican este tipo de propuestas, expresó: «Es un desafío enorme hacer las cosas orgánicas porque tarda más tiempo, es más caro —al principio por lo menos—, pero uno apuesta al futuro. Lo bueno que tiene lo orgánico es que se va generando un ecosistema, una biodiversidad y fertilidad en el suelo que a largo plazo es más sostenible. Como no hay proveedores de comida orgánica para vacas, nosotros tenemos que producir también lo que comen».

Consultado sobre el impacto de la emergencia sanitaria en el emprendimiento y qué estrategias utilizaron para hacerle frente, aseguró que fue necesario adaptarse, pero que continuaron creciendo y aumentando las ventas. «El dulce es más caro. El público es muy variado, la gente de campo lo compra y lo valora porque le hace acordar a su infancia y porque es orgánico».

Sobre las expectativas futuras, el emprendedor adelantó que están evaluando exportar, pero, por lo pronto, «nos estamos enfocando en el mercado interno».

Más vida

A fines del año 2018 nació Rancho Kiaora, un emprendimiento orientado a la producción de pates vegetales y condimentos secos. Las personas que crearon el emprendimiento contaron que la idea nació luego de un cambio en la alimentación queles hizo tomar consciencia de la falta de alimentos saludables disponibles en el mercado. «Rancho Kiaora = que tengas más vida», se lee en el perfil de la marca en redes sociales.

El equipo que lleva adelante este proyecto está integrado por dos personas: Pedro, manejando el área comercial, y Agustina el desarrollo de la marca y los productos. Explicaron que para desarrollar este proyecto están en constante contacto con otros colegas productores, con quienes integran un grupo que busca sinergias y colaboración conjunta.

En relación con la etapa en la que se encuentra el emprendimiento, señalaron que, actualmente, están trabajando en la «mejora de los procesos y la definición de un layout de planta». Aseguraron que está en sus metas de corto plazo «mejorar nuestro proceso productivo y así escalar el emprendimiento».

La pandemia también afectó la dinámica de este emprendimiento, pero sus creadores aprovecharon la crisis para crear una nueva oportunidad. «Nuestra estrategia fue la de ampliar nuestra línea de pates y apostar más al camino ya recorrido. A su vez, mudamos la planta a nuestra chacra y redujimos al mínimo posible nuestros gastos fijos».

Proyecto sostenible

El proyecto Cuchara surgió en el año 2017, cuando se conocieron sus creadoras: Agustina, con formación en Antropología, y Soledad con estudios en Diseño Industrial Ambas compartían el interés en llevar sus disciplinas al ámbito de la alimentación y en el food design (diseño de alimentos), una disciplina que en aquel momento era incipiente en Uruguay. Es así que realizaron un par de proyectos juntas y le dieron vida a Cuchara, con la idea de generar un estudio especializado en food design. «Arrancamos haciendo mucha cosa y con los años cambiamos en qué nos especializamos», recordaron.

Sobre la marcha, las dos profundizaron su formación en el rubro, con posgrados y de forma autodidacta. Según cada proyecto generan equipo con cocineros, nutricionistas, u otros diseñadores.

Cuchara es una empresa sostenible que, desde el food design, busca una mejor relación entre las personas y los alimentos. «Todos los proyectos los pensamos desde esa perspectiva. Por ejemplo: cuando hacíamos eventos tenían que ver con una comida sin desperdicios, optimizando todos los recursos, no generando desechos plásticos y los desechos que se generaban trabajábamos con Abito o hacíamos un seguimiento. Siempre tratamos de trabajar con materia prima local, con emprendimientos chicos que creemos que tiene que ver con la sostenibilidad del medio gastronómico».

«También gestionamos varios proyectos sobre desperdicio de alimentos, investigamos diferentes usos para frutas y verduras de descarte, hicimos productos con telas comestibles, apoyamos a Redalco en un proyecto sobre generar productos con frutas y verduras rescatadas por ellos. Además, estuvimos trabajando en un proyecto que se llama Tragos sin Desperdicios, junto con el bar Amadeo y el estudio Alva, con el objetivo de utilizar los descartes del bar para generar nuevos productos. Hicimos una serie de tres tragos y la idea era dar el mensaje y contagiar a otros bares en la pensar en la utilización de esas materias primas en lugar de verlas como descarte», agregaron.

Según contaron las emprendedoras, este proyecto tiene como propósito valorizar la materia prima autóctona. «Veíamos que había muchos productos nativos que no se conocen, no se valorizan y nos interesaba, mediante el diseño y la experiencia, darle valor, llevarlo a las mesas y difundirlo entre la población uruguaya».

Cuchara también incursionó en la educacion, impartiendo clases en institutos gastronómicos sobre food design y haciendo capacitaciones concretas para empresas y organismos del Estado. «Este año estamos haciendo cursos online sobre food design y creatividad para la gastronomía y la industria de alimentos. Hace unos años también tenemos Autoctonario, que es una línea de chocolates con productos nativos».

Como muchos emprendimientos, el escenario de pandemia cambió la modalidad de negocio. «Lo que más ofrecíamos era el diseño de experiencias gastronómicas en formato de eventos y reuniones, en general para marcas del rubro alimentos. Actualmente, seguimos teniendo foco en experiencias gastronómicas, pero en un formato a domicilio o de cajas y también en servicios, haciendo consultorías para restaurantes y empresas de catering».

«La pandemia nos afectó muchísimo, nuestra principal línea de negocio de los eventos fue paralizada. Antes de la pandemia proponíamos una modalidad diferente al típico formato de catering, generábamos experiencias gastronómicas creativas y mediante la comida se comunicaban los valores de la marca o la persona».

La estrategia para sortear los efectos de la emergencia sanitaria fue potenciar la venta de Autoctonario, fortaleciendo la venta directa al consumidor final y a través de diferentes puntos de venta. Con Cuchara migramos al desarrollo de experiencias remotas para que la gente disfrutara en su casa y luego más hacia un servicio de consultoría y cursos e instancias de capacitación online».

Actualmente, se encuentran impartiendo clases en el ITHU y próximas a lanzar una formación en LUJEN, instituto de Maldonado. Asimismo, continúan brindando un taller online por mes, desarrollando productos de la línea Autoctonario y trabajando con proyectos para un restaurante y una cafetería.  «Estamos proyectando nuevas ideas y pensando cuál será nuestra propuesta de valor en los eventos pospandemia».

 


Para agregar a favoritos regístrate aquí
Imprimir
  • Compartir:

Noticias relacionadas

Reto gratuito de investigación para potenciar una empresa o negocio

Marketers, Congreso Internacional de Marketing, Comunicación, Management & Transformación Digital by Human Business lanza una edición especial “Tools ...

dLocal, la megaempresa uruguaya ya vale 35% de todo el PBI del país

El unicornio uruguayo dLocal alcanzó un nuevo hito en su historia: ahora vale un tercio del PBI de Uruguay. ¿Qué hace y por qué es tan exitosa? La ...

Fondo Kenn S. George para Emprendimientos

El fondo Kenn S. George para emprendimientos otorgará dos premios de USD 9.000 para validación de negocio. La Universidad Católica del Uruguay junto ...

Curso virtual “Comercio Electrónico y Economía digital para micro y pequeñas empresas”

Objetivos: Formar a micro y pequeñas empresas nacionales en competencias digitales en comercio electrónico y economía digital que promuevan mejoras ...