El emprendimiento como mentalidad, proceso y método

13/07/2021

El emprendimiento como mentalidad

Una mentalidad emprendedora consiste en las determinadas creencias y premisas correspondientes que informan nuestras decisiones y guían nuestro comportamiento. Puede cultivarse y fomentarse una mentalidad de este tipo mediante la formación al emprendimiento. Se trata de un modelo de pensamiento creativo que ayuda a una persona a superar retos, tomar decisiones y asumir responsabilidades. También les impulsa a mejorar sus competencias, aprender de los errores y elaborar continuamente sus ideas. Generar una mentalidad y un espíritu emprendedor puede beneficiar a cualquier persona, no solamente a los empresarios.

El emprendimiento como proceso

 Se trata de concebir el emprendimiento como un proceso dinámico consistente en diferentes fases. La primera fase supone la valoración de posibilidades y del propio potencial de la persona, sin considerar los recursos de que ésta pueda disponer. Es el punto de partida para crear nuevas ideas que generan un valor añadido para una persona, una compañía o la sociedad entera. La siguiente fase consiste en desarrollar la idea y, por último, llevar esta a la práctica.

El emprendimiento como método

El método emprendedor es una forma de pensar y actuar basada en un conjunto de directrices o mecanismos que sustentan toda acción emprendedora, como el llevar a cabo cambios o experimentar nuevas formas de hacer las cosas.

Habilidades emprendedoras

Si bien el término emprendedor suele asociarse generalmente a la persona que crea su propia empresa, su significado puede ir más lejos. La mentalidad emprendedora ayuda a las personas en su vida diaria o su lugar de trabajo a comprender el contexto de su labor y aprovechar oportunidades.

Los términos «intraemprendedores» y «coemprendedores» describen a aquellos emprendedores que no son autónomos, pero que activan sus competencias emprendedoras dentro de una organización. Los «emprendedores sociales» o «motores del cambio» son aquellas personas que combinan iniciativas emprendedoras y espíritu social para generar una transformación positiva en la sociedad, e implementan ideas en ámbitos tales como el educativo, el medioambiental o el empleo para personas con discapacidades.

Ya sea que seas un emprendedor social, intraemprendedor o coemprendedor, debes tener en cuenta los siguientes elementos centrales de la lista de comprobación para todo emprendimiento (Aff y Lindner, 2005):

  1. Comprobar el potencial propio: toda persona debe ser capaz de desarrollar su propio potencial para realizar sus deseos, esperanzas, sueños y talentos.
  2. Detectar oportunidades: un elemento central del emprendimiento es saber captar las oportunidades. Ello requiere un poder de observación exterior y la capacidad de adaptarse a un entorno evolutivo. Los emprendedores perciben problemas e idean soluciones para ellos; detectan tendencias y oportunidades derivadas -por ejemplo- de cambios en la legislación, la evolución técnica o el mercado; o bien generan mejoras en productos o procesos a partir de su experiencia.
  3. Generar ideas valiosas: Schumpeter (1911) consideró el valor de las soluciones innovadoras: crear nuevos productos, métodos productivos, mercados y formas organizativas -o una combinación de éstos- genera valor para las personas y la sociedad, e incrementa la percepción de oportunidades sociales y comerciales. El valor creado puede ser económico, cultural o social.
  4. Detectar y evitar riesgos: los emprendedores no son aventureros, sino que aspiran a afrontar los riesgos de modo competente.
  5. Conocer los recursos necesarios: los esfuerzos emprendedores requieren movilizar toda una gama de recursos tales como saberes técnicos, competencias, dedicación, contactos, capital y equipamiento e instalaciones necesarios.
  6. Llevar las ideas a la práctica: la capacidad individual de convertir las ideas en acción sustenta el emprendimiento. Las personas deben ser también capaces de planificar y gestionar proyectos para alcanzar objetivos y además disponer de «las personas y recursos para crear, elaborar e implementar soluciones que respondan a necesidades o problemas humanos».

 

(Contenido adaptado de Unevoc: Formación al emprendimiento, 2021)

ETAPA EMPRENDEDORA: Sensibilización-motivación y Puesta en marcha-incubación.


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